Verdes espectrales languidecen,
me conducen al horizonte que amo,
están mojados mis párpados
y brillan, el cielo inmenso está delante:
Hay que hacer camino.
La inquietud pone relámpagos en mi pecho
¿qué hay delante? ¿qué dejo atrás?
Empiezo a llorar y no sé por qué.
Acaso este horizonte mojado
está lleno de conocidas memorias,
dulces, y tan espectrales,
que no sé si las viví una vez.
Toda la vida vivida me ha parecido un sueño,
despertar despertar, nadie despierta.