miércoles, 10 de febrero de 2021

Que yo no ambiciono las riquezas...

 

Que yo no ambiciono las riquezas de la Tierra

ni ambiciono las riquezas de los Cielos,

que yo solo quiero la Paz,

y esto debe querer decir estar en paz con Dios,

volver a los orígenes de padre Adán,

y ser tal y como Él nos concibió

ya desde la Creación Primera.


domingo, 31 de enero de 2021

Llena eres de aliento...


Llena eres de aliento y de sangre

por las callejuelas donde vibra el sexo.

Y por este mundo cerrado

caminas silenciosa y pensativamente en sueños,

con los ojos y el dolor

dormidos como una antorcha serenada.

Llegaras, así, de esta manera,

a mi boca que busca el agua de tu aliento

como quien escarba en el barro

y luego se tiende en tu arcilla y en el deseo.

 

domingo, 24 de enero de 2021

El trémulo ademán...


 El trémulo ademán de una despedida

que se niega a borrar y alejarse,

sin dejar de tender las manos,

la memoria de las voces,

el calor del cerebro humano aterido ahora,

la asfixia que queda en el hogar,

la lluvia que va calando en la tarde

en que el ademán abandonó el contacto

de sus dedos con las otras manos

y escaparon golondrinas negras de los ojos.


miércoles, 20 de enero de 2021

Parecen los aullidos una oración...

 

Parecen los aullidos una oración,

y parecen que atraviesan la benignidad

de sus cielos estrellados.

Los aullidos se arrastran y se elevan,

saben como dirigirse a Dios.

Y son también llantos que duran

lo que dura la miseria del animal,

que desgarra la carne y huye,

corre a las alturas, y pregunta por qué.


domingo, 17 de enero de 2021

Callados...

 

Callados. Callada está la bóveda.

¿Por dónde respira esta inmensidad?

Retumba el agua cerca,

y callada está la inmensidad.

¿Por dónde se escapan sus sueños de grandeza?

Respira tú conmigo esta noche tan imponente.

Retumba el agua como una voz rasgada,

y la bebemos, y la dejamos soñando negramente

en la noche abierta que resbala

con sombras de aceite por todas las paredes.


lunes, 11 de enero de 2021

El silencio...

 

El silencio que mece esta oscuridad,

el silencio disparado contra la tiniebla,

la voz que duerme y calla,

mi paz repentina que nace construida

en los versos que se rompen.

Todo, todo tiene sus afán de percutir

contra la vida que resuena inmensa,

dolorosamente yaciendo en mí,

...Y es antorcha que quema la constelación

...Y es calor tendido en mis pies descalzos.


martes, 29 de diciembre de 2020

En lo profundísimo...

 

En lo profundísimo, en lo ultimísimo

vino la constancia de la hierba,

los lechos de flores, el bien mío.

¡Y que estando tan cercano no te conociera,

ni te entendiera, ni supiera de ti!

El rígido destino se dobla.

Mírame callado siguiendo los pájaros:

¿A dónde van? ¿Cuál es el cielo rojo que persiguen?