Silencio en la plenitud de la noche rotunda
los animales agotados vigilantes aún
noche que huele a respiraciones y bruma
destrozado de restos de nubes vive también el cielo
sin iluminación ciego el cielo aún vive
perturbado el mundo vive con sus sueños absurdos
un mundo que crece bajo una oscura absurdidad
expandiéndose de sombras azules la noche
todo sigue vigilante todavía
roce de cuerpos en la ciudad y olores malos
un sexo de hembra torcido e inútil es todo ahora
algo está llorando y esperando el día claro