domingo, 10 de marzo de 2013

Del animal ensangrentado...

Del animal ensangrentado y su sufrimiento,
de su morada aquí, y con la que no comercia,
esta manera de ser fiel al dolor y una obstinación
hincada dentro, el rayo que cruza a mí bestia,
cargo tal vez la pobreza de alma
y, en los ojos sin brillo, mis amarres a la Tierra.
No sé más de mí sino este trastorno de mi linaje
que aparece de pronto, y me marea,
ensalivando la boca que me desentierra de un sueño.
¡Pobre rencor en mi dentellada siniestra!

3 comentarios:

  1. ¿...un canto a la fidelidad, con si mismo?, un poema con mucha fuerza.
    Carmen

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  2. Encontré tu blog de casualidad, y ha merecido la pena.
    Me gustan tus poemas, enhorabuena.Saludos

    Javier H.

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  3. Me gusta tu poema, tan crudo y a la vez tan hermoso. Felicidades por tu blog y saludos.

    Pablo

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