¿De qué voy
a alimentarte, alma mía,
si no tengo
más que el alba?
Ni los
frutos de la tierra
ni los peces
del mar puedo.
¡Tan flaca
te llevo!
¿De qué voy
a alimentarte, alma mía,
si no tengo
más que el alba?
¡Abril yace muerto
tanto tiempo!...
¿Te
alimentaré, por fortuna, de recuerdos?
Aire fresco
y color:
¡sólo el
alba tengo!
¡¡Bellísimo!!
ResponderEliminar