Si yo
supiera tu secreto,
el
misterioso trotar de aguas puras,
tú que me
estás saciando el alma
en un alba
de quimérica dulzura,
pondrías tu
lecho cerca de mí,
la miserable
sombra de desventura
que te
abraza y enamora,
el rumor de
aguas solas que captura
mi sangre y
su secreto, que brota
locamente de
mí y declara alma y vida,
como tú, tesoro
de la travesía
de aguas que
cantan y bajan y surten
la mar de
equívocas inquietudes.
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