Tengo el alma reflejada en un estanque y le quieren romper el corazón.
Agita su imagen un céfiro que mueve las aguas como una lumbre. Un soplo negro
viene de camino a borrarla, y no sé qué será del alma mía retratada en este
estanque si me voy ahora y no vuelvo nunca. ¿Vendrá a llevársela un ángel o un
pintor la plasmará en un lienzo antes de que se disipe?
…¡Pena de la vida que vamos dejando retratada en los besos de una
pasión que el pasado relega a un calendario de monomanías!
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