No me duele
este límite
que me envía
una duda,
el cuerpo
derribado,
mi boca, la
espuma.
…como un
comienzo
me empujan
las aves,
me picotean
con su saludo
diariamente flamante.
Me llaman a
seguir:
es sólo un
paso más,
es sólo un
pecho interferido
que delinean
las sábanas.
…el cuerpo
aún sigue,
no así mi
fatigada alma.
No hay comentarios:
Publicar un comentario