lunes, 25 de diciembre de 2017

Vengo de una honda estrella...


Vengo de una honda estrella
que se quedó en tierra.
No tuvo alas para anclarse
en la cúspide donde mis ojos miraban soñadores,
y se estableció en una cueva,
por vergüenza o deshonor
o falta de aliento.
Y no batió sus alas hacia lo alto,
bajó la cabeza,
y los bichos del suelo rindieron
todas sus fuerzas y toda su inteligencia
y todo su candor para soñar con lo altísimo.
 

1 comentario:

  1. Una muy buena poesía. Sin embargo, triste para el día ecuménico de La Navidad. Estaba haciendo un haiku en este mismo instante en uno de mi ocho bitácoras, concretamente en "Poeta y Torrero en Kerguelen" -que podrás encontrar pulsando en Monsú Porasagú-y al darle al buscador automático de blogs me ha conducido al tuyo. Aprovecho para felicitarte estos momentos, para mí vitales y alegres -y espero que por lo menos esperanzadores para ti "para soñar con lo altísimo"(¡¡me ha gustado mucho el verso final, te anima a seguir!!)-y te invito a comentar y pasearte por mi ocho bitácoras telescópicas.
    ¡Y Próspero año , ciudadano del mundo !

    Atenta y Respetuosamente ,

    M o n s ú .

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