Sembré los recuerdos como el idiota,
somnoliento.
Y ha nacido una pena que interroga
¿esto es la vida?
Y sé que a la otra orilla arribaré
un día estúpido como tantos...
Yo, sin comprender esta extrañeza brutal,
esta rareza de pasar.
Me sentaré en la puerta de mi casa
mientras el ascua de mi cigarrillo se consume.
Mi vida, como una piedra que ha rodado.
Mi vida, como un derrumbamiento lentísimo
de lo incompresible.
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