sábado, 31 de octubre de 2020

Yo tengo una moneda...

 

Yo tengo una moneda guardada

en un bolsillo que aprieto en el pecho.

Es mi moneda, que nunca canjearé,

es mi precio para pagar la vida.

Y en la hora de mi muerte la entregaré

a algún cura pueblerino,

que no sabrá que vale lo que valgo.

¡Mi moneda!, ¡mi moneda!

con la que respondo a todo el amor,

a todo lo andado gratuitamente

a todo lo vencido con la mano de Dios.


No hay comentarios:

Publicar un comentario