miércoles, 25 de noviembre de 2020

Clamando mi voz...

Clamando mi voz se desintegra próxima,

mi voz que tiene alma se desintegra,

alma que ha venido a encarecer.

Ojos míos que miran hacia el cielo

donde se desintegra la voz más amada.

¡La mirada!, la mirada está esquivando

la dulce menguanza de mi alma.

Entre los pobres de espíritu, yo, clamando,

y en la proximidad de este infierno

se va quemando mi voz, que tiene alma.


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