Este sedimento nocturno que abandonó
la palabra en las aceras era mi dormido poema
que no se atrevía a mirar de frente
ni a jugar a que te enamoraría en un descuido
de la fuente misteriosa de tu corazón que llora
Llora llora corazón nocturno
cómete esta flor que acerco a tus labios
lívidos que vienen y van a lugares remotos
Ahora caen derribados en las aceras
y me estás haciendo llorar
con toda esa belleza que no tiene casa ni poema
y sufro en la intemperie mirándolos milenariamente
derribados y absortos sin casa ni poema
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