Tensión para dormir poco entre las frondas
mucho más allá el ancho mar se abre
como llorando vamos heridos hacia allá
azules los reflejos de la noche nos transforman
hay madrugadas para caminar somnolientos
y el ancho mar se abre y sangra del viejo dolor
La espalda aceitosa, sus cabellos a sal respiran
como heridos del viejo dolor cruzan la ribera
rostros azulados entre los reflejos de la noche
y se van hundiendo en lo profundo poco a poco
caminan y mientras caminan parece que sueñan
el viejo dolor les llama a lo profundo
Es el olvido y las llamas que vibraron apagadas ya
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