Callados vamos sembrando
la tierra se sobresalta, se impacienta
el surco está abierto, trasmina
el sol impacta en nuestras manos
el bello atardecer clarea
cuando todo calle nocturno
los pensamientos labriegos se abrirán
en lechos calientes verán los cielos
y los luceros interrogarán al hombre
las manos no entenderán tan cansadas
los pensamientos se abrirán en lamentos
que no entenderán… que no sabrán…
…En la cosecha que vendrá, una lágrima
lágrima que seguirá interrogando
esta alegría de cada lluvia recibida
Las cansadas manos ya con riqueza y dicha
…Yo he visto este milagro también
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