miércoles, 9 de diciembre de 2020

Este tren que pasa...

 

Este tren que pasa no lo quiero,

quiero el olvido que conozco mejor,

que me pone la paz en la tumba

y deja sencillos los versos

para que los oiga alguien, oscuramente,

en la soledad de un autobús,

con un sinsabor volátil y justo

para un hombre que pasa.

No, no lloraré el fracaso

ni erraré tampoco en la memoria de nadie.


sábado, 5 de diciembre de 2020

Canta muchacho...


Canta muchacho tu canción de nuevo,

que la risa blanca de tu canción nos alegre,

que tu canción moje este lucero azul que titila

en la noche amarga de mis ojos besados,

muertos en una madrugada y besados,

cansados y nunca más besados,

cual los oídos de Dios que foguean la oscuridad

y besan la oscuridad que está latiendo,

como un corazón recién arrancado del pecho,

en la noche desventurada que abriga la ciudad.


miércoles, 2 de diciembre de 2020

Yo voy llorando...


Yo voy llorando a no sé dónde:

un misterio que se encadena en sueños

y no me hace sufrir.

Pero yo vendría de allí harto de llorar,

y se expandirían los lados del mundo,

sería más joven y bueno el mundo,

sería andado por los buenos,

nos encontraríamos en el camino

y yo sonreiría de la mano tuya

mirándote en un momento de angustia.


miércoles, 25 de noviembre de 2020

Clamando mi voz...

Clamando mi voz se desintegra próxima,

mi voz que tiene alma se desintegra,

alma que ha venido a encarecer.

Ojos míos que miran hacia el cielo

donde se desintegra la voz más amada.

¡La mirada!, la mirada está esquivando

la dulce menguanza de mi alma.

Entre los pobres de espíritu, yo, clamando,

y en la proximidad de este infierno

se va quemando mi voz, que tiene alma.


miércoles, 18 de noviembre de 2020

Qué te pasa...


 Qué te pasa, mi compañero, mi amigo,

en tus ojos he visto algo cruzando,

hechizando tus ojos he visto algo,

y no sé... y no sabré...

Y ciertamente si este misterio no se rompe,

si tu rosa es tan blanca en tus ojos,

habré tenido un amigo encerrado en el corazón...

...para que me mirase así, una vez,

como si no pasara nada tan importante,

como si tus ojos no hubiesen volado al horizonte:

El viento abatiendo todo invierno en tus ojos,

que no entenderé... no sabré...


sábado, 14 de noviembre de 2020

Para venir aquí...

 

Para venir aquí como rio o lluvia,

sólo tienes que extender los brazos

y alcanzarme herido en la calle.

Sí, de sombra en sombra,

de mustias flores me esparzo

delante de todos, con el mar mirando

la solitaria estrella que no baja,

que jamás cederá a los ojos

que tensan el cielo hacia ella

y, sin embargo, está tendida en el pozo,

tan bella y al alcance del beso.


martes, 10 de noviembre de 2020

Calma...

 

Calma era venida de muy lejos,

suaves labios eran,

aires blanquecinos eran,

arrullo de labios y serenidad.

Tu paz, tu calma, y te fuiste.

Los adioses fueron entonces.

La voz venida dentro de la lejanía

y un temor a perderte para siempre,

y una rabia llena de esperanza

de que te quedases un segundo más.

Los adioses fueron entonces.