lunes, 3 de julio de 2017

En la tristeza encendió un fuego...


En la tristeza encendió un fuego
de llamas que bailaban delicadamente,
y pasó una noche, y se avecinó a la mañana
dormido en cadencias tan brumosamente.
Yo traigo la última estrella
y la última respiración al durmiente.
Yo traigo un baile para tu pena
que no cesa de llamar al destino.
Abrúmate, mientras puedas,
de calor y baile, y todo lo más sencillo.
Una canción puede oírse a lo lejos
nostálgica de las cosas que dejo,
¡tan fácil es acercarse a todo lo que duerme
e inspirarse de quien yace brumosamente!


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