lunes, 10 de julio de 2017

Era pobre aquel invierno...


Era pobre aquel invierno
pues no tenía ruiseñores.
Triste era como una laguna
que ha sumergido los dolores.

Extravagancias esclarecieron a la muerte
y empolvose el rostro de blanca noche fría;
harinas y sales
por el vientre de la mar se escurrían

¿Vendrá la noche fría
y la belleza a rescindir en el invierno
sus añoranzas de ruiseñores?

Harinas y sales me conmovieron
como una ventana a la luna.
Enero no conoció mayor blancura. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario