viernes, 17 de enero de 2014

Porque es de noche...

Porque es de noche, adentro me nace
un animal enamorado,
y me turbó si evoco lunas inmemoriales
en este mundo de ancestrales
querencias impenetrables.
…Y rezuma un inapelable acto de amor
en el que mancha la tierra con su sangre.
¡Mi hermoso planeta de brutales
y monstruosos lazos con la muerte!
¿Quién violó tu miedo arcano
y ofrenda al hermano fascinado
las médulas amorosas del agonizante?

lunes, 13 de enero de 2014

Mi mente...

Mi mente que llega y no retrocede,
que se levanta entre numerosos caídos,
lirio pobre y trémulo,
bella de luz cerrada y aullidos
angustiados por cordilleras blancas,
nunca vino a mi jardín florido.
¡Mi jardín de rosas tantas
y de tantas luminarias esclarecido!
Mi jardín, el que nunca cultivo.

sábado, 4 de enero de 2014

No era triste verla alejándose...

No era triste verla alejándose en una tierra solitaria,
humildemente sonriendo a las canciones.
Era el cansancio del animal que ha dormido,
que vuelve oscuro a sus soleadas extensiones,
mimosamente pasivo en su misterio,
la eclosión diurna, los breves gorriones,
la paz que pasa por tu lado precipitada
como el agua del cielo sin grieta de imperfecciones,
y una luna mansa que espera a la noche
y duerme en el olvido de borrosos presentes.

domingo, 22 de diciembre de 2013

En las bondades de la lluvia...

En las bondades de la lluvia,
arrojado, humea mi corazón;
mi corazón que ya no sirve
porque nunca tiene razón.

En las bondades de la lluvia,
arrojado, humea mi corazón;
¿quieres tú verlo roto,
mudo de quién lo enmudeció?

En las bondades de la lluvia,
arrojado, humea mi corazón;
ya no lo llevo en el pecho,
¿sabes tú quién flechó al ruiseñor?

¡Buen corazón que libre bajo la lluvia
ya no percutes con la misma canción!
Nunca imaginaste que tanto se agigantara
en la intemperie tu pecho de varón.

domingo, 15 de diciembre de 2013

El ángel suyo se le durmió...

El ángel suyo se le durmió sobre el pecho,
y la flor del corazón se le abrió
llena de transparencias de insecto, seda y respiración.
Fue en un alba chiquito, que también cabeceó,
y en un mediodía sembrado de estrellas.
Acaso, otro día, todo lo bañara el sol,
pero no sé… acaso también Dios estaba dormido,
¡y era tan extraña la vida con aquel pan de dolor!

martes, 10 de diciembre de 2013

Esta voz hundida en el pecho...

Esta voz hundida en el pecho,
ha bajado hasta las extremidades
y ya no quiere otra cosa que acariciarte.
Entiéndelo, no son mis manos,
ni un secreto frío y putrefacto que respirares,
ni tampoco es vida que abandones
como el alma del perro.
Son mi sangre y mi viaje por la Tierra
que, como antiguos capitanes
del mar, abrazados bajo las aguas,
en el esqueleto intacto sus espadas blanden.

jueves, 28 de noviembre de 2013

Un poema triste...

Un poema triste
me ha apagado el corazón.
Más hondo y remotamente
lo he leído yo,
que toda la luz
que escapa con la respiración.
Pero aún no he hallado el final
de mi alma,
ni sé dónde dobló
aquella campana interior,
tan cerca de mí,
que usó mi propia voz.