¿Qué esperanza somete
al hombre a vivir?
¿Qué resistencia somete
al hombre a un reino malvado?
Con dos ojos te he
mirado, hermano,
y no he hallado una
respuesta.
He visto arcángeles en
los infiernos
pagar por su alma
iracunda.
Y he visto a una
divinidad hacer salir el sol
por tres veces hasta
alcanzar lo perfecto.
Tú persistes en afligir
tu alma con preguntas;
yo ya he llorado la
negligencia de interpelar,
y una interrogación ha
caído sobre mí:
¿con qué moneda me
auxiliaran hoy el hambre?