lunes, 14 de noviembre de 2016

He tendido en tus párpados la espera...


He tendido en tus párpados la espera
y una extrañeza de tuerca que lame el mar,
pero el bien que me golpea el pecho
no tiene racimo donde beber la vid temblorosa,
y llama a los sexos con voces
extraviadas en la noche que retumba lejos.
Antes mucho anduve como chispo y rencilloso.
Arribe en caminos que me tostaron
con sus aires fríos y buenos,
y con mi boca bebí la luminosidad,
y con mi hambre escancié entre amigos,
del amor, su oronda mujerzuela.
Hoy, al volver y encontrar mi casa encendida,
he sentido al mundo intercambiándose sonrisas,
porque una foto envuelta en papel de navidad
dinamita ponía a los recuerdos,
esos que huyen como hijos ciegos de las manos
del padre borracho y furioso,
y un trastorno de navidad y primavera
removía los cauces sonoros de mis venas,
y una desorientación de la cueva de Dios
lo encontraba demorado junto al fuego de mi casa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario