jueves, 2 de noviembre de 2017

Es muy perverso...


Es muy perverso que nos cierre el paso un muro
y que la vida te inste hacia adelante.
Las marismas están quietas y el sol
las empuja al día nuevo,
los labios baten contra otros labios sus alas
y es imposible parar el roce de los amantes.
Yo estoy aquí, sin embargo, temblando
como una mariposa ciega…
La vida me ha desbaratado el silencio
que fui construyendo maravillado
de esas soledades que perforaron la vida mía.
Ahora mismo, todas las cosas están latiendo,
con fabulosos latidos,
y yo estoy aquí frente al muro
dormido o parado o desheredado.
No sé qué es ni como ocurren estas cosas,
la vida una vez fue en serio.
Hoy, tal vez, se han dormido todos los brillos,
y no tengo una mano con la que enlazarme
y sentir las pausas como dioses que se han apagado.

lunes, 30 de octubre de 2017

Cuántos lamentos agitándose...


Cuántos lamentos agitándose,
hondo cerebro,
manos que sostienen algo,
qué sé yo, un vacío, un hueco que mira
noblemente el pasar...
He estado llorando una larga ausencia
y ahora salgo a la luna plena
erguido, con mi vivir entero.
No sé nada más que vivo,
que mi mente ha trabajado esquiva
un poema muy largo,
que está pasando por delante de mis ojos
algo que está como roto
o deshojado en un otoño inconmovible.
 

jueves, 26 de octubre de 2017

Mi vida...


Mi vida torcidamente sanguínea …
Yo amaba la sal que fluía de sus muslos
y la exuberancia de la mirada
oponiéndose a la luz.
Mis sentidos se vaciaron,
y los párpados lamidos
se cruzaron con una noche venturosa,
donde dormí, enigmáticamente cegado
en sus dulces brazos.
Lo comprendí todo en un golpe
de mundo y de carne.
Anocheciendo iba la mañana
equivocada que abandonó a la luna
con un dardo en su sexo.
Carmín y un bulto de sangre…
Era la única conmoción que cabía
a un hombre.

lunes, 23 de octubre de 2017

Hembra...


Hembra de carne y de sangre,
blando vocablo que está huyendo,
adioses y ecos de adioses caen
en pañuelos venideros agitados.
¡Tanta sombra en mí dejas!
La marejada de cabellos y besos
ya te está llamando como una noche
de inmensidades y cumbres que erizan
la mirada sobre los frutos rojos
y rompen el instante en que una lágrima
sopla un adiós confuso en tu mejilla,
tan sola bajo el universo rutilante,
que de amarme no puedes huir inevitable.
 

miércoles, 18 de octubre de 2017

Dos sueños tuvo...


Dos sueños tuvo:
abril latiendo errante
y abril cogiéndole
de la mano.
 
Abril latiendo errante
le obsequiaba con la maravilla
de un amor innominable.
 
Abril cogiéndole de la mano
le conducía horriblemente
hacia las manos yertas
de un dios pasivo y cadáver.
 

domingo, 15 de octubre de 2017

Viene caluroso de inminente muerte...


Viene caluroso de inminente muerte,
a los fríos va del agua,
agua triste que abriga la noche negra,
agua de inminencia y de asfixia,
agua que humedece los ojos enturbiados,
mientras la taciturna bóveda
lo cubre y lo alimenta de estrellas fijas.
¿Se está muriendo todo
o se está abriendo una rosa en mi pecho?
Camina el caminante rojamente
en sueños de inminencia embestido
de lluvia roja. Rojamente absorto,
caído en una desnudez roja y fluvial.
 

miércoles, 11 de octubre de 2017

Júntate a mi espalda...


Júntate a mi espalda que está amaneciendo
en algún lugar del mundo,
que se está abriendo una risa muy lejos,
que se sienten irreales los hombres.
Ahora que les salpica la vida, tanto,
que están jugando a arrancarse el corazón,
o pensando en breves canciones de ayer
que aguardan dormidas y nostálgicas,
entre los besos que fueron quemaduras
en algún infinito enloquecedor.