Viene caluroso de inminente muerte,
a los fríos va del agua,
agua triste que abriga la noche negra,
agua de inminencia y de asfixia,
agua que humedece los ojos enturbiados,
mientras la taciturna bóveda
lo cubre y lo alimenta de estrellas fijas.
¿Se está muriendo todo
o se está abriendo una rosa en mi pecho?
Camina el caminante rojamente
en sueños de inminencia embestido
de lluvia roja. Rojamente absorto,
caído en una desnudez roja y fluvial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario