sábado, 28 de abril de 2018

¿Quién abatió el vuelo...


¿Quién abatió el vuelo de la paloma?
Este cielo que lleva su mirada
hacia el campo negro ¿te lo dirá?
Una fuente en la noche tuvo la paloma
¿te lo dirá el agua quién la abatió?
A veces, esta vibrante constelación
se vuelve triste y recuerda,
y llama a su creador a comparecer.
¿Fuiste tú, Dios mío, quien la puso
tan cerca de mi pecho conminando a un amor bueno?
¿Tú el agua de mis labios fuiste
que a beber quiso jugar conmigo?,
¿En dónde se formó la inmensa noche que trepidaba,
contra todo y contra el cielo,
su rayo miserable y blasfemador?
 

viernes, 20 de abril de 2018

Mi pena...


Mi pena no tiene dónde existir,
yerra por ahí con sus lágrimas.
Y sólo bebe el agua negra.
Por donde va sólo bebe el agua negra,
no tiene dónde existir,
bebe sólo del agua negra.
No quiere dormirse,
no podría dormirse.
¡No me preguntes más!
Si la ves por ahí, sigue el rastro de sus lágrimas,
piérdete en su noche profunda,
rompe su lúcida noche,
astilla de púas de agua negra su noche.
 

miércoles, 18 de abril de 2018

Un enjuiciamiento...


Un enjuiciamiento es una equivocación
para el llanto de tus ojos.
Tan trémulos el lirio los decora,
las rosas los mojan,
los cimientos de la tierra los abrigan,
que toda dilucidación escaparía
en la fuerza sanguinaria del terremoto
que se desataría, aún amarrado con cadenas,
en la orilla de la playa donde dos ojos,
tenaces y heridos, salpicando están
buscando una salida, buscando el odio que rompa
esta mañana tremebunda del silencio tuyo.
 

miércoles, 11 de abril de 2018

Te entrego mi presencia...


Te entrego mi presencia para que la oigas
en esos derrumbamientos que a veces asolan,
en esas voces que a veces llegan
con gemido de animal envuelto de soledades.
Y descubre misteriosamente golpeada
la espalda que se aleja,
el cuerpo que viviste en la plenitud...
Está danzando la vida sobre nosotros.
Ayer tomaste de mi sangre
la última secuela de los hijos que abandonamos.
 

sábado, 7 de abril de 2018

Yo no puedo...

 
Yo no puedo alcanzar tan alta tu risa,
se me desprende de los ojos,
como una desnudez o un beso.
Como la alegre visitación de los plenilunios
donde se oyen los cantos vertiginosos
del infinito,
y yerran los hombres por los parques taciturnos,
llenos de oxígeno y fantasmales.
...Y este planeta que no deja de sorprender
a los hijos del río de tu risa,
su fresca entraña,
y ese olor a plenilunio suave.
...En las mañanas de agosto, balanceándose,
enloqueciéndonos, que vamos arrastrando,
ya vencidos ya volteados,
¿dónde dejar tu risa escondida para que bese
y bese, tantas veces como una vibración súbita
en el frescor de unos labios enamorados?
 

viernes, 23 de marzo de 2018

Cabriolear y danzar...


Cabriolear y danzar entre irisadas evocaciones
para que se sueñen hoy los días marchitos,
las lumbres que nos iluminaron
en los caminos buenos escogidos.
Y sentimos que todos los caminos se bifurcan,
que crece la benévola hierba en sus costados,
parece la libertad una espalda de mujer
que va ha enamorar de pronto al viajero.
Se sueña, ¡se sueña tanto! Que a veces la mujer,
volviendo sus ojos, nos devuelve unas cuencas vacías,
y herrumbres de tanques centenarios,
pisando nuestra hierba adolescente,
nos encogen el corazón. Adoloridas pisadas
sienten el incendio bajo el sol vertical.
Pero en lo viejo del alma, la celebración
de esta noche y esta hambruna de pertrechos y harapos
nos ha de cargar el pecho de una postrera
felicidad, inexpugnablemente alegre de creer.
 

martes, 20 de marzo de 2018

Qué extraño...


Qué extraño es sembrar una mirada
tan lejos de la melancolía,
y esparcirse y no morirse,
y caer temblando como caen los dioses
en manos de la lluvia que no cesará,
que no nos dará reposo...
Cual si fuera la iracunda estrella
que mata, que destruye la vida,
si al cabo fueran tan grandes sus celos
por amancebarnos con la soledad,
en este infinito triste.
...Y esta llaga lacerada en el beso
que tanto se extrañó de besar una entraña tuya.