Entro en tus ojos por una lejanía extendida
y desciendo en los valles que declinan dentro
de tus pupilas tan hospitalarias
Mi mirada descansa cuidadosamente
para no romper la fragilidad que me alienta
desde tus ojos al declive donde mora tu alma
mientras soy abatido por las flechas
de mi amante encarecida y elevada
Mírenme a la cara las brisas que me traen tus aromas
adioses que se rehacen en salutaciones
que regresan nuevas y serenan
Rumores de la mar ¿qué son si tiemblo?
Cordilleras que se desmoronan ¿qué son?
¿Soy grandilocuente? Así se estila contigo el amor