lunes, 24 de marzo de 2014

Tengo una palabra de paz...

Tengo una palabra de paz que quiero ofrecerte. Mi palabra la llevo encerrada en el corazón, abrigada en el pecho donde suben sus humores a la garganta. Mi palabra es mi paz que yo te doy. Mi voz, que oí una vez siendo niño, y no ha sido aún entregada al mundo, puede comerse porque es mi palabra de paz y carne de alma. Yo sé que amarás mi palabra porque mi palabra soy yo. Cuando me mataron dejaron uno de mis yos en pie. Él está dentro de mi boca y no hay otro. Por mi boca pasaron tantas palabras engañosas que tuve que elegir entre una para ofrecértela. Mi boca es mi alma rescatada del artificio y del infierno, mi palabra que ya camina hacia ti con el esfuerzo de la brisa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario