viernes, 7 de marzo de 2014

Sonrisa...

Sonrisa que tiene un sol escondido,
que se acerca campos y campos alcanzándome,
y que no abraza mi espalda
con brazos tercos cerrándose.
Al sudor se parece rehuyendo,
en una lejanía invisible y rara, sus amores,
durmiendo mientras calla
la plata de un amanecer torcido de resplandores.
Mujer, ya tienes las manos feas,
pero tu sonrisa… ¡cómo sube tu sonrisa a las difusiones!
Tu sonrisa es para nosotros dos suelo
que perturbamos la distancia, y la disuade
con los perros de un moribundo amor eterno.

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