Mi deseo es que tengas aire. Trágalo cual prosperidad para los pobres.
Olvida los rostros, el sueño en el que viajaron a través de tu cuerpo, olvida las
fracturas que te hicieron en el alma. Y respira, respira hondamente. Compréndeme:
El más sencillo camino es el que siempre seguiste pensando que malversabas, apoyando
tu cabeza en la almohada, pisando la hierba, entrando en un laberinto que era
un alma. Todo lo que conociste y conocerás con glorificación estuvo ya en el
aire.
No hay comentarios:
Publicar un comentario