sábado, 13 de agosto de 2016

Mi noble soledad...


Mi noble soledad está siempre sonriendo.
Todos son los ojos que al cruzarse me guiñan.
La buena gente me tienden sus manos.
Mi corazón reía esta tarde en un remanso de dicha,
cuando no sé qué hálito al pasar me ha abatido.
No sé qué pesimismo había en el ocaso arriba,
qué cántico apenado adornaba hoy la vida,
que he suspirado con mis mejores lágrimas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario