Muy herida de rosas mi
primavera
viene con tres fuegos
al olor de los lirios trovadores
y un carpintero que le
fabrique rosales serraniegos.
Mi espalda pesa tres
quintales, hermano,
y carga un rosal de
fuego.
¡Mi amante delgada!...
¿qué escondía mi amante
delgada en sus faldas?
Importa sólo un rosal con
pétalos de fuego.
…Y un carpintero
soñando no sé qué
perfume perfumando el
fuego.
No hay comentarios:
Publicar un comentario