domingo, 14 de agosto de 2016

Yo que caminaba abanderando...


Yo que caminaba abanderando un corazón,
que me desvivía en mi jardín por primavera,
y adoraba al justo sol que a mis flores
aquel cielo alto obsequiara y vistiera.
Hoy me doy por bien pagado y me satisface
la paz de un corazón yermo y sin fronteras.
¡Que ningún ser en la Tierra me comprenda!

No hay comentarios:

Publicar un comentario