lunes, 19 de diciembre de 2016

Ellos huyen...


Ellos huyen hacia donde fluir
sienten el perfume del agua.
Con los pasos contados huyen
hacia una mirada blanca y cegada.
Con los racimos de los montes
a su espalda,
huyen del enloquecimiento
que ha matado sus miradas.
Huelen a sangre vibrando
por sus camisas,
y con la mirada en lo lejano
piensan en espirales de arañas.
Congelados los músculos
saben que aún les aguarda
una noche inmensa de acechanzas.

miércoles, 14 de diciembre de 2016

Este menoscabo de la luminosidad...


Este menoscabo de la luminosidad,
rendida de arremeter contra mi vano muro,
tiene un motor de gusano laborioso
que sabiamente se multiplica.
Alimenta mi sangre la paz que me acecha
y puedo oír su exultación y su desdicha pobre
como una columna que ya jamás será barrida.
La vida, bendita, hermosa, la que besa,
ha pasado delante de mi ventana
y me ha sorprendido con un giro de su voluntad,
una cabriola en el aire.

martes, 13 de diciembre de 2016

Voluntad...


Voluntad de rasgar lo remoto.
Voluntad de tristeza que arremete.
Voluntad de una perversión.
Voluntad de sumirse en una hembra.
Voluntad de mi lengua ingerida.
Voluntad de los frutos terrestres.
Voluntad de explosionar a un hombre feliz.
Voluntad de disgregarlo entre los infelices.
Voluntad de un corazón centrífugo.

Yo no quiero que pare nunca esta vida, hermano.
Yo no quiero un tiempo para rememorar.
Yo quiero mi camino aquí y la voluntad pronta.
Yo quiero infiltrar en el mundo un hartazgo de mí
y que el viento que me lleve un día diga:

“¡Valiente pájaro que vamos a enterrar!”.

domingo, 11 de diciembre de 2016

Será por primavera...


Será por primavera. El huerto madurado
me hablará emergiendo de la gracia de sus frutos
y, en los surtidores, el agua divulgará cantando
el otoño sometido que, en la hojarasca que los siglos
sepultaron tragándose selvas enteras minerales,
hoy los espejos copiarán en una fiesta de resurgidos,
arriba, sobre las altas manzanas espectrales.
Y habrá sol entre los frutos vivificados
y una terca expansión de siglos y espirales,
…y la voluntad de la vida me hará soñar bajo los cielos
con la alegría de nuevos preludios primaverales.

viernes, 9 de diciembre de 2016

Tanta noche...


¡Tanta noche encima de los hombros!

Tiempo de moribundos que administran
serpientes blanquecinas de sus penes.
Toma o deja de su simiente esparcida
la humeante corrida del tren verde.

¡Tanta noche encima de los hombros!

Yo he conocido un pecho traslúcido
que iba sembrando hambruna.
Los animales crujían en sus sepulcros
por incorporarse a su gran mentira.

¡Tanta noche encima de los hombros!

Todo me da pena,
como esta noche que me necesita
para llegar al día, y deja en las tinieblas
su aroma de fidelidad extendida.

jueves, 8 de diciembre de 2016

Perro matizado por la nubes...


Perro matizado por las nubes
que florecen durante la noche.
Casi lobo, casi asesino,
aúlla desgraciado por los montes.

Por tu vera se fugó el equinoccio
como las flores de arena.
Flores nocivas y somnolientas
que ya a nadie esperan.

Mi deber es que prevalezca
el perro y la flor
como las enseñanzas tercas
de un hombre de antiguo dolor.

Mi deber son esas nubes.
Su pasar no es mi pasar
pero me hieren sus dones:
Bajo la lluvia vi un perro y una flor temblar.

Me empuja...


Me empuja un trazo de la mujer
como una calavera me empuja
a seguir viviendo. Doblemente
fanática tira de mí y me circunda,
y se compadece de mi traje de hombre.

…Y escribo doblemente muerto
la línea que ha inventado
la carne edificada sobre los huesos
hacia su centro imantados.

Todavía recuerdo carnales
mis primeros labios.
¡Que sutilmente mi muerte
ha ido inventando la vida
en aquel cobarde primer beso!...