martes, 13 de diciembre de 2016

Voluntad...


Voluntad de rasgar lo remoto.
Voluntad de tristeza que arremete.
Voluntad de una perversión.
Voluntad de sumirse en una hembra.
Voluntad de mi lengua ingerida.
Voluntad de los frutos terrestres.
Voluntad de explosionar a un hombre feliz.
Voluntad de disgregarlo entre los infelices.
Voluntad de un corazón centrífugo.

Yo no quiero que pare nunca esta vida, hermano.
Yo no quiero un tiempo para rememorar.
Yo quiero mi camino aquí y la voluntad pronta.
Yo quiero infiltrar en el mundo un hartazgo de mí
y que el viento que me lleve un día diga:

“¡Valiente pájaro que vamos a enterrar!”.

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