martes, 14 de noviembre de 2017

Tan callado viajaba...


Tan callado viajaba yo
que las golondrinas asumieron
mi esperma.
Y, en los ojos, pianos y calma:
llamaban al hombre a caminar
y todo era vuelo.
Mi corazón percutiendo
también llamaba a no sé qué camino.
Pero ningún sendero entró en la alegría,
ninguna mancha respiró hondamente
del agua y del viento.
Intacto y vicioso me pareció.
Dolorosa la creación fue amasada.
 

lunes, 13 de noviembre de 2017

Alguien sembró de estrellas mi ventana...


Alguien sembró de estrellas mi ventana
y les puso un nombre a cada luminaria.
No sé si jugaban a que reían conmigo
o mi alma las estaba emplazando al cielo severamente,
porque se mojaron todas de la voz
que en mi boca ensalivaba la anomalía que estaba viviendo...
Mientras el amanecer se demoraba yo reía con ellas...
¡Tanto lloraron mis ojos la luz del sol!
¡Tan grande era la oscuridad que trajo el día!
Mis recuerdos ya no son exactos pero creo
que asaltaron los cielos sin ánimo de distinguirse.
Sólo adornaron mi ventana ¿Es poco una noche?
 

sábado, 11 de noviembre de 2017

Mírala encendida...


Mírala encendida de pureza,
están temblando tus manos.
Mírala por los soles mojada,
estás llorando, misteriosamente.
Tú no sabes cómo se encienden.
Tú no sabes por qué se apagan.
Pero si contemplas ardiendo el universo,
una vez tan sólo,
tampoco entenderás cómo te sostienes en pie.
Es la noche.
 

jueves, 9 de noviembre de 2017

Cosas que se perdieron...


Cosas que se perdieron en un otoño puro,
ahora van mendigantes por los caminos,
los trae la lluvia como una espera hermosa,
y pasan de largo, así, tan lluviosamente.
No señalaré a la vida de nuevo,
sólo quiero decir que parece agua
resbalando en un surco de tierra.
Si yo despertara nocturnamente en una pesadilla,
será como un vientre extranjero
que acoge toda la verdad de la noche,
que parece agua,
que ha durado lo preciso para llenar
mi boca de amor que labras como el olor
sencillo de la tierra mojada.

miércoles, 8 de noviembre de 2017

Hacia la frontera...


Hacia la frontera herido voy,
tan herido, tan grave,
que toda la desesperanza
se ha difundido por mis venas, y, por mis ojos,
una nube de invierno...
He venido a meditar mi muerte.
He venido a reposar en el horizonte
una callada flor que desvaría por mi pecho,
que se ha abierto en pétalos,
que me ha oscurecido,
que me ha despertado sediento,
que me ha cansado de vivir
en la frontera, siempre, de tu cuerpo.
 

viernes, 3 de noviembre de 2017

Tengo llorando y aguardando...


Tengo llorando y aguardando,
en una azulada mañana,
mis ojos que duermen hacia la luz
como hacia uno de los rostros de Dios.
La mente que dijo adiós
medite su pensar y mire la ofensa
al corazón que aguarda.
Y que la espalda que se aleja
dude y deshoje una flor.
Que no se consuma una lágrima
antes que un cielo lluvioso
la borre como una espada
se borra enrojecida en el abdomen.
 

jueves, 2 de noviembre de 2017

Es muy perverso...


Es muy perverso que nos cierre el paso un muro
y que la vida te inste hacia adelante.
Las marismas están quietas y el sol
las empuja al día nuevo,
los labios baten contra otros labios sus alas
y es imposible parar el roce de los amantes.
Yo estoy aquí, sin embargo, temblando
como una mariposa ciega…
La vida me ha desbaratado el silencio
que fui construyendo maravillado
de esas soledades que perforaron la vida mía.
Ahora mismo, todas las cosas están latiendo,
con fabulosos latidos,
y yo estoy aquí frente al muro
dormido o parado o desheredado.
No sé qué es ni como ocurren estas cosas,
la vida una vez fue en serio.
Hoy, tal vez, se han dormido todos los brillos,
y no tengo una mano con la que enlazarme
y sentir las pausas como dioses que se han apagado.