Cosas que se
perdieron en un otoño puro,
ahora van
mendigantes por los caminos,
los trae la
lluvia como una espera hermosa,
y pasan de
largo, así, tan lluviosamente.
No señalaré
a la vida de nuevo,
sólo quiero
decir que parece agua
resbalando en
un surco de tierra.
Si yo despertara
nocturnamente en una pesadilla,
será como un
vientre extranjero
que acoge
toda la verdad de la noche,
que parece
agua,
que ha
durado lo preciso para llenar
mi boca de
amor que labras como el olor
sencillo de
la tierra mojada.
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