lunes, 24 de febrero de 2014

Mi corazón trasnochando...

Mi corazón trasnochando
y gozando las luminarias, pensaba
que sería su hogar,
no mi pecho, la mañana.
Dos ojos se lo confiaron.
Le dijeron, también, que al alba
serían tus brazos mi casa.
Y miré la aurora dos veces:
la primera cuando asomaba,
y la segunda, porque ya no la veía,
buscándola dentro del alma.
¡Mi corazón pequeño
qué poco sabía de nada!
Los dos ojos y el cielo lo equivocaban,
y el alba huyó, avanzando solitario.
Iba mi corazón de mañana
a cuestas con su desengaño.

No hay comentarios:

Publicar un comentario