domingo, 16 de febrero de 2014

¿Por qué estás triste...

¿Por qué estás triste toda la noche
y desvelada, juntando flores negras,
juntando almas de sangre
que empapan de belleza
tu oscuro pecho de duelo y carne,
y te acostumbran la mirada a una extranjera
partida, a una presencia sin luz ni dalias
que a las horas de claror la muerte removieran?
¡Busca, busca, busca, mujer, el desgarro
del relámpago que mejor convenga,
en este embriago lunar de pena y noche
que te mira perfecta
desde el azul intenso del cielo que contemplas!

jueves, 13 de febrero de 2014

No sé decir...

No sé decir casa ni camino.
No sé decir ni viento ni calor.
Porque mi garganta se secó
junto a un venero de agua,
veréis que sé pedir poco para mi corazón.
Nunca terminan de llover los lirios
que tanto cansan mi imaginación,
la que nunca me invita
a abrir los ojos y a ver brillar el sol.
Para mayor pena, estoy a punto
de olvidar quién inventó
tu boca sin palabras, taciturna,
y, frente a la divinidad, declaración.
Es triste acaecer así, como una turbación,
la primera, el lapso de la simiente.

domingo, 9 de febrero de 2014

Equivocada...

Equivocada estuvo en el residuo de vida que dejaba,
por la dicha filtrada de la Tierra Eterna,
por los hijos negados al mundo,
por no entender el habla de las manos que le dieran.
Y el tumulto se abrió como un secreto
 o como un perfume que no descifrara,
la dulce sonrisa que predicaba el agua nueva.
Y salió a correr y a esperarla: agua que bajaba
en el plácido sueño del río que pasaba.
Tendida estaba en la hierba sin sospechar
que la vida podía aparecerse de pronto en esta orilla.

sábado, 1 de febrero de 2014

Porque te quiero...

Porque te quiero retener en cada despedida
y me aferro a tu pecho mientras estoy dormido,
porque danzas en mi excedida alegría
y eres mi dolor infinito,
el solitario tesoro que anda siempre conmigo,
tú que ves la vida llorando tan cerca,
este misterio de tener un amigo
que me dona la mañana y la noche
en esta sencilla eternidad en que vivo,
he de amarte con la fe del asesino,
ahora que no eres ni siquiera mi sangre
y que mi libertad te ha elegido,
el canto que percute en mi costado
-¡tan bonito!- eres tú, mi prohibido egoísmo.

sábado, 25 de enero de 2014

Mi amante...

Mi amante, que huyó al campo,
se tendió sobre una verde primavera,
donde las flores discrepaban cuál más bella.
Tan alta, tan alta, me pareció entre ellas,
que cambié mi corazón, por contemplar
el éxito que la confundía, arriba,
con las elevadas esferas.

Un corazón mucho más alto quiero, madre,
donde mi amante refulja cerca.

Y, si es feliz respirando del sol
que se desangra  -¡qué belleza!-
en el campo que sueña,
decirle lo cerca que mi corazón la esperó
de las flores que decoraron sus caderas,
tan altas, tan altas, que confundí, también,
con material de estrellas.

viernes, 17 de enero de 2014

Porque es de noche...

Porque es de noche, adentro me nace
un animal enamorado,
y me turbó si evoco lunas inmemoriales
en este mundo de ancestrales
querencias impenetrables.
…Y rezuma un inapelable acto de amor
en el que mancha la tierra con su sangre.
¡Mi hermoso planeta de brutales
y monstruosos lazos con la muerte!
¿Quién violó tu miedo arcano
y ofrenda al hermano fascinado
las médulas amorosas del agonizante?

lunes, 13 de enero de 2014

Mi mente...

Mi mente que llega y no retrocede,
que se levanta entre numerosos caídos,
lirio pobre y trémulo,
bella de luz cerrada y aullidos
angustiados por cordilleras blancas,
nunca vino a mi jardín florido.
¡Mi jardín de rosas tantas
y de tantas luminarias esclarecido!
Mi jardín, el que nunca cultivo.