Sugiero una noche negra,
invierno para sentir una caricia
y un filo
de tirante avaricia.
No habrá paz para el dormido
en esta maleficencia
del llanto estrechándose
contra el vientre que se ensancha.
La voz del abandonado
que gima y se abra,
que patee con babas el silencio.
¡El sueño viajero ya brama
por cálices y batallas!
y un filo
de tirante avaricia.
No habrá paz para el dormido
en esta maleficencia
del llanto estrechándose
contra el vientre que se ensancha.
La voz del abandonado
que gima y se abra,
que patee con babas el silencio.
¡El sueño viajero ya brama
por cálices y batallas!