Mi corazón es prisionero.
Voces lo llaman a comparecer aquí.
Sueños lo vencen con sueños
de un evadido morir.
Están deseosos los besos
de temblar y oprimir.
Clarearía en el manantial de mi boca
con más esperanza, este sentir
de mi corazón prisionero,
si hubiera un prófugo del infierno.
Mi corazón, ¡presente!, tan cerca de mí,
sigue soñando. Un prisionero
grita: ¡muero! aquí en mi pecho.
No hay comentarios:
Publicar un comentario