lunes, 2 de febrero de 2015

Estoy viviendo...

Estoy viviendo si permito que me canséis el corazón. Poemas que maltratan, poemas que oxigenan, poemas que hienden las cosas. No hay camino que lleve hasta el espíritu agotado que esta manera de sembrar en el viento. Más allá de mi morada, la poesía se tiende en el horizonte ungido. Y aunque sé que todo fue milenariamente rasgado por las espadas, yo he dejado en ella un tramo de mi vida. El velo de mi templo se ha agrietado en dos partes. Ayer o anteayer comenzó la simpleza de vivir acompañado de verbos que profundamente laceraban  la piel. Y sé que muchos vocablos se han deteriorado por un castigo impío. El tiempo se precipita rápidamente. Ayer o anteayer observé mis flores retoñar. Mi alegría no me ha permitido percibir otra cosa que a ellas.

No hay comentarios:

Publicar un comentario