miércoles, 27 de julio de 2016

Noche sin hombros...


Noche sin hombros,
tu envergadura es ciega.
Yo rajé tu pecho,
amamanté tu tierra.
Para no verte tan alta,
puse a tus ojos una reja,
y un pañuelo de ortigas
yo puse en tu cabeza.

¡Ay, cómo duele tu belleza!

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