sábado, 15 de octubre de 2016

Cuando quiero sentirme triste...


Cuando quiero sentirme triste
me vuelvo contra el océano.
La mirada dentro de los párpados alicaídos
desciende hasta el horizonte para dormir
un sueño que baja por mis pies descalzos.
Todo rima como la confluencia
de dos almas distantes que se querellaron.
Todo es flujo de sombras que pasan por la mirada
mientras el hombre encuentra una paz
que ha bajado y se ha desinteresado
de la feroz alegría de las entrañas equitativamente
al sol expuestas para sonreír a la luz.

No hay comentarios:

Publicar un comentario