Estoy temblando al acercarme.
Ascienden conmigo a ti
años de no entender.
Tu boca tan alta ya me
esperaba
pero el dolor que me
estás robando no te esperaba.
Siento mi pena girando,
meditando dentro de tu
pecho,
y pareces tan viva como
mi curiosidad
que está llamando en tu
mirada.
Que grita al Sur: ¡Oh,
tierra, en que la belleza
se hizo párpado y el
párpado se mezcló con la saliva!
Dolido de estas flores
que me entregas
con tus manos pobres, yo,
sabio en no entender,
golpeo mi testa contra tu misterio.
Sangrante por las
calles sigo un camino confuso.
No hay comentarios:
Publicar un comentario