miércoles, 10 de mayo de 2017

En mi pecho a dormido un dolor...


En mi pecho ha dormido un dolor esta noche,
una daga suave, hundida misteriosamente,
misteriosamente dándome una melancólica devastación.
¿Oyes los cantos del plenilunio de los pájaros?
Son breves sueños del alba
que han bajado,
preñados de aborrecimientos dulces
a mi dolor consumado.
¡Estremécete, amor mío, en esta hora de llanto!,
mi dolor perfecto te cubre y te otorga
el reino de mi sombra.
Cierra los ojos que es tibia la llama
de mi carne arrojada a los dientes del vinagre.
Que estás aquí, a la flecha de mis ojos acostumbrada.

No hay comentarios:

Publicar un comentario